samuel perea

cocina en origen

Cuando conocí a Samuel Perea acababa de llegar de Las Barrancas del Cobre de pasar una temporada con los indios tarahumaras. Más tarde con los menonitas de las plantaciones de manzanos más grandes del mundo en el Estado de Chihuahua o de cocinar en casa de su amiga Claudett Renaud en Mazatlan,  México. Siempre que lo veía venía o iba a New York, Puerto Rico, Panamá o Budapest… Parecía amigo mío de toda la vida: me trataba con una cercanía contagiosa, tenía el atractivo de los niños pequeños: su sonrisa limpia; al hablar, movía las manos como alas de gaviota; su voz acompañaba a su mirada franca, las dos le salían del corazón.

 

Hombre de movimientos rápidos y lentos, como ráfagas de viento y calma. A veces imposible de seguir, Samuel es como los cometas, si no lo ves en su momento, puede que no vuelvas a verlo jamás. Ahora, hace más de veinte años que recorrió las costas de la península de California siguiendo a las ballenas grises; trabajó en El Cairo con su amigo Mahmoud Ramadán; en Argelia, vivió situaciones insólitas… Vinculado especialmente con Oriente Medio, cada año organiza un acto en la ciudad de Belén motivado por su espíritu conciliador en el conflicto palestino-israelí; lo que le ha llevado a participar en numerosos reportajes para la televisión en los desiertos de Judea y Negev.

 

En su etapa empresarial, fundó www.jordanshmulyck.com  tratamientos del Mar Muerto para el cuidado de la piel, siendo una firma actualmente de reconocido prestigio en el mundo de la belleza.

 

En 2010 funda en Jerusalén junto al chef israelí Víctor Gloger y el chef palestino Ahmad Nawaf,  la ONG "Cocina por la Paz" https://cocinaporlapaz.wordpress.com/ en un acto sin precedentes en el marco del Hotel American Colony, donde consiguió sentar en una misma mesa a más de 35 cónsules generales de todo el mundo para hablar de paz. Hoy continua con su labor conciliadora a través de festivales de cocina, talleres y conferencias en España y en distintos paises del mundo.

 

Su pasión por la cultura gastronómica, le hizo adquirir conocimientos de cocina en los múltiples países que visitaba, sintiéndose atraído especialmente por la cultura mediterránea y en especial la malagueña, la propia.

 

Te saludo y me felicito por ser tu amigo.

 

 

Juan Miguel Marcos

 



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